La operación de nariz está indicada cuando hay un defecto estético, traumatismo, malformación congénita o problemas respiratorios (conjuntamente
con el otorrino).


En el resultado hay que considerar las dimensiones y características faciales de cada paciente. Puede ser preciso corregir:

  • La punta de la nariz, para adaptar el aspecto y proyección al resto de sus dimensiones.
  • El dorso, cuando hay una convexidad exagerada.
  • El tamaño de los orificios: la vista desde debajo de la nariz debe tener la forma de un triángulo equilátero.
  • El ángulo entre el labio superior y la nariz, por ser demasiado agudo o demasiado abierto.
  • Enderezar el tabique para respirar mejor o septoplastia.
  • La anchura de la nariz.
En todos los casos, esta intervención precisa de anestesia general y una noche de ingreso hospitalario.

Por otro lado, la rinomodelación soluciona muchos problemas estéticos de la nariz sin recurrir a la cirugía. Consiste en inyectar relleno dérmico reabsorbible (compatible con el organismo) para devolver la simetría, ya que rellena huecos y suaviza ángulos. Los resultados son inmediatos y no precisan ningún tipo de anestesia.